Alimentación y salud: dietética

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Alimentación y salud: dietética

La dietética estudia cómo influyen los alimentos en nuestra salud y cómo elegir los más adecuados para comer. Algunos alimentos son más saludables que otros porque contienen muchos nutrientes esenciales, como vitaminas, minerales y fibra, que nuestro cuerpo necesita para crecer, mantenerse fuerte y funcionar bien. Comer frutas y verduras variadas nos ayuda a obtener distintos nutrientes, pero también necesitamos alimentos de otros grupos para nuestro bienestar general.

La dietética estudia cómo influyen los alimentos en nuestra salud y cómo elegir los más adecuados para comer.

Nos ayuda a entender qué alimentos son saludables y por qué son importantes para nuestro cuerpo.

Una alimentación saludable incluye alimentos variados que aportan nutrientes esenciales.

Entre estos nutrientes están las vitaminas, los minerales y la fibra, que nuestro cuerpo necesita para crecer, mantenerse fuerte y funcionar bien.

Comer frutas y verduras de distintos colores nos ayuda a obtener diferentes nutrientes, pero los colores por sí solos no garantizan que obtengamos todos los nutrientes que necesitamos.

Muchos colores de los alimentos se deben a pigmentos naturales, que son sustancias que les dan color y que no siempre son vitaminas o minerales. El color por sí solo no nos dice qué nutrientes contiene un alimento ni a qué partes del cuerpo ayuda.

Por ejemplo, las manzanas y las fresas aportan fibra, y las fresas también aportan vitamina C.

La vitamina C ayuda a que nuestro sistema inmunitario, que defiende al cuerpo, funcione con normalidad, pero comer alimentos rojos no garantiza que evitemos los resfriados.

Los alimentos de color naranja, como las zanahorias y las naranjas, aportan distintos nutrientes.

Las zanahorias contienen un pigmento llamado betacaroteno, que nuestro cuerpo puede transformar en vitamina A para que nuestra vista funcione con normalidad. Las naranjas aportan vitamina C, que ayuda a mantener la piel sana.

Los alimentos amarillos, como los plátanos y el maíz, también pueden formar parte de una alimentación saludable.

Aportan energía y fibra, pero ser amarillos no les da beneficios especiales para nuestros huesos ni para nuestro corazón.

Los alimentos verdes, como las espinacas y el brócoli, aportan fibra que ayuda a mantener una buena digestión.

Estos alimentos contienen muchas vitaminas y minerales esenciales para nuestro crecimiento en general.

Los alimentos azules y morados, como los arándanos y las uvas, pueden añadir variedad a nuestras comidas.

Su color no significa que vayan a mejorar nuestra memoria o nuestra capacidad para pensar. Nuestro cerebro necesita distintos nutrientes para funcionar con normalidad, entre ellos la vitamina B12, que podemos obtener de alimentos como los huevos, la leche o los alimentos con B12 añadida.

Por último, los alimentos marrones y blancos, como los frutos secos, el pan integral, los huevos y la leche, aportan proteínas y otros nutrientes que ayudan a desarrollar músculos fuertes y a que nuestro cuerpo funcione bien.

Llevar una alimentación equilibrada con alimentos de distintos colores puede ayudarnos a sentirnos muy bien y a tener mucha energía para jugar y aprender.

¿Sabías que una alimentación equilibrada no solo incluye frutas y verduras, sino también alimentos como cereales, legumbres, huevos, productos lácteos o alternativas adecuadas, y algunas grasas saludables?

¡Incluir frutas y verduras de distintos colores en tus comidas también puede hacer que tu plato se vea más divertido!

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